Letra con Filo
Un huehueteco global
Por Miguel Ángel Sandoval - Guatemala, 13 de mayo de 2008
mszurdo@hotmail.com
Hace varios días falleció en Brasil, de un infarto inesperado, Rolando López (el Rolo), apenas dos o tres días después de haber llegado de Huehuetenango a Río de Janeiro. Y ayer domingo, muchos de sus amigos y amigas, nos reunimos en la capital para festejar la vida de Rolo, que de lejos se había convertido en el huehueteco más global por su visión de mundo y su trabajo.
Quienes lo conocían de más tiempo, sabían de su vinculación a la lucha por un país mejor desde el momento en que se vinculó con los cristianos revolucionarios por medio de su organización el Cráter y su “filial” huehueteca. Eran los años finales de la década de los 60. Con el tiempo su compromiso se hizo más claro y consistente y colaboró de manera decidida con una de las organizaciones de la insurgencia.
Sin embargo se le recuerda más como representante de una agencia de cooperación internacional, y su colaboración con todas las expresiones del movimiento social de Guatemala, y de muchos otros lugares. Hace algunos años se instaló en Holanda y desde ahí regresaba a Huehuetenango cada vez que podía, pero sobre todo, regresaba a los Cuchumatanes y Chiantla.
Pero el salto a la condición de huehueteco global lo dio cuando se instaló en Brasil para trabajar en la organización de los Foros Social Mundiales, que consiguieron fundar una visión global que se resume en la idea de que, “Otro mundo es posible”. Y que seguramente acariciándose el bigote, el Rolo disfrutaba cuando en nuestro país de manera creciente sectores sociales se sumaban a la idea de que “Otra Guatemala es posible”.
En efecto, se hizo parte de un equipo que recorría el mundo para organizar el caos fundacional de los Foros en el ámbito mundial. De Sudáfrica a Venezuela, de Nairobi a Pekín, de Nueva Delhi a México, de Río de Janeiro a Huehuetenango, para reiniciar de nuevo el periplo por la construcción de un mundo mejor en la aldea global. Esa era la vida de Rolando López en los últimos años.
Este año se realizará en nuestro país el Foro Social de las Americas, y tendrá como principal ausencia la de Rolando López, quien desde su sede mundial animaba el foro en Guatemala. Sus cenizas serán llevadas por su familia a Huehuetenango y depositadas en algún lugar de Chiantla. Descansa en paz amigo huehueteco.
Publicado en albedrio.org LINK
REFLEXIONES
Frank
La muerte es tan natural como la vida misma; sin embargo, siempre nos sorprende cuando llega y siempre nos genera un tremendo dolor el vacío y la ausencia de los que nos dejan.
En estos días debemos lamentar la partida de dos personas muy especiales para Guatemala y que marcaron con sus vidas sentimientos de solidaridad y de profundo cariño y compromiso por los demás, con una verdadera vocación de servicio.
El primer caso es el fallecimiento, en Brasil, de Rolando López, nuestro apreciado Rolo, un hijo predilecto de Chiantla, Huehuetenango, que recorrió Guatemala y el mundo en el trabajo de la cooperación y la solidaridad.
Rolo estudió con los hermanos de
Posteriormente, trabajó con CRS, desde donde pudo apoyar el surgimiento de algunos movimientos sociales de los años setenta, y luego pasó a ser director regional de Oxfam GB, desde donde desarrolló aún más el apoyo a los movimientos y organizaciones sociales de esos años que sobrevivían bajo la política represiva. Luego fue director regional de Oxfam América, desde El Salvador, y se caracterizó por su permanente apoyo a las organizaciones asediadas por los conflictos armados de la región, así como por la solidaridad con las personas que sufrían persecución, siempre con el enfoque personal y afectivo. Esa actitud y su amor por el pueblo de Guatemala y por los centroamericanos es lo que caracterizó al Rolo.
Luego estableció
Para quienes lo conocimos y trabajamos con él, fue un privilegio contar con su amistad y aprender de su sabiduría popular.
La semana recién pasada también nos marcó la ausencia física de doña Leonor de Dubón, una intelectual e insigne maestra que dedicó su vida a la educación de niñas y jóvenes de Guatemala. Empezó su trabajo en el Colegio Sagrado Corazón, en 1963, y se dedicó en cuerpo y alma a la formación integral de las jóvenes que pasaron por sus aulas. Doña Leonor se destacó por mantener una cercanía personal con sus alumnas y por tener siempre un mensaje positivo, de motivación y serenidad para ellas. Tuvo el don de promover en las jóvenes los mejores valores y principios para alimentar sus vidas.
Ambos dejaron en nuestro país un recuerdo indeleble y el ejemplo de haber personificado grandes valores.
Publicado en Prensa Libre LINK
Rolando López, presente
Hemos perdido estos días a excelsos guatemaltecos.
Por: Helmer Velásquez, Guatemala, 15 de mayo de 2008
Nacido en los cincuenta, en Chiantla, Huehuetenango. En abril 2008, con el mundo por casa, “el Rolo” hace mutis y se aposenta más allá de los umbrales de la vida humana. Río de Janeiro, en Brasil –lugar de su último trabajo–, le sirve de ventana, es el puerto señalado para su partida. Ampliamente conocido en los círculos humanitarios y de la cooperación no gubernamental. Este guatemalteco, compañero, dedicó su vida a buscar la democratización de Guatemala, a movilizar “comunidad internacional” para salvar vidas y promover los afanes de justicia social de organizaciones populares y sociales, de Centroamérica y sur de México. Con la claridad meridiana de la tarea impuesta, la altura intelectual requerida y las habilidades naturales que le acompañaron en vida, Rolando López desarrolla una extensa y pródiga carrera en organismos de cooperación internacional. Ya en América Latina, ya en Europa. Su partida es prematura, y eso provoca más desazón y dolor. Sin embargo, para este hijo de los Cuchumatanes, ni llanto, ni súplica, ni golpes de pecho. Su proverbial sonrisa y solidario estrechón de manos deben permanecer entre nosotros. La primera reacción a la noticia fue la pregunta sobre su familia, el recuerdo de su madre, de quien gustaba contar que cuando él llegaba a visitarle, mataba la gallina avada para regocijarlo. Sus hijos –Patricia y Julio– ahora muchachos universitarios, sabrán asumir esta “escapada” de Rolando y abonar con estudio y trabajo su memoria. Fue en Holanda la última vez que estrechamos su mano y conversamos buen tiempo, corría el año 2005, él hacia parte del equipo organizador de la reunión internacional de debate sobre la estrategia de trabajo de la familia Oxfam. Le vimos, oímos y conocimos de sus últimas anécdotas, –en 2007, durante una de sus múltiples visitas al país– dictaba una conferencia que sobre el Foro Social Mundial y las complejidades de su organización, a la comisión organizadora de este evento para las Américas en Guatemala. Las prisas de la vida nos llevaron solamente a saludarnos a la distancia. Siempre que llegaba a Guatemala se aprovechaba para invitarle a dictar charlas sobre su múltiple experiencia. Fue Rolando uno de los animadores de la constitución de lo que ahora es
Honor a su memoria.
Publicado en El Periódico LINK










































